Se trata de tener en cuenta las acciones del usuario para que el sistema funcione.
Como eje central se utiliza el Narrowcasting o difusión selectiva, que permite lanzar la publicidad o información hacia segmentos de personas diferenciadas por valores, preferencias o zonas geográficas entre muchísimas otras opciones.
A los medios de difusión convencionales, se les puede incorporar cualquier otra tecnología deseada, como por ejemplo las redes inalámbricas: Bluetooth, Wifi, Wimax, ZigBee,... para interactuar con nuestro público.